Indice
 
Pio Morantes y Pedro Pascasio Martínez: próceres de la libertad
   
imagen
“La Virgen de los Tiestos” la llamó en su afán el Libertador y se realizó el milagro. Una nube que envió sobre el campo hizo que los “malos” se destrozaran entre ellos.
imagen
“Después de luchas amarga,
perdida casi su gente,
Bolívar clama y se siente
en la batalla de “Vargas”
así en la tribulación
apresuras tu desvelo
porque eres luz y consuelo
y quieres mi salvación”

(De los Gozos de la novena a Virgen de la Libertad)
En este momento te estas haciendo la pregunta que cosa tienen que ver estos dos nombres de personas con la Virgen.
Inicio presentando de manera muy general los dos personajes:

Pio Morantes: Es un héroe de la Batalla de Boyacá. Hijo del municipio de Tutazá, departamento de Boyacá. Fue reclutado a engrosar el ejército del Libertador Simón Bolívar. Era un joven de la vereda de Pargua, de familia humilde y trabajadora. Seguramente se dedicaba a continuar el mismo trabajo de sus antepasados, es decir, la agricultura y ganadería. Él mismo no se imaginaba y probablemente ni sabia (los medios de comunicación de la época eran muy rudimentarios) que se estaba adelantando una lucha contra los españoles. Estos que gozaban de una grande experiencia en luchas con otros pueblos, esta vez tienen que darse por vencidos.
El general Simón Bolívar junto con Santander y sus seguidores estaban adelantando una lucha liberadora contra el pueblo invasor y opresor. Para concretizar la idea tenían que reclutar campesinos de la región para llevarlos a combatir contra el otro ejército.
Pio Morantes luchó en el Pantano de Vargas, el mismo lugar en el que Simón Bolívar invocó la “Virgen de allá… donde hacen los tiestecitos”. En ese momento de ansia y angustia que estaba viviendo el Libertador porque el ejército contrario estaba a punto de vencer el ejército criollo, él no tiene otra salida que invocar la protección Divina de María.
“De allá … donde hacen los tiestecitos”. En la historia encontramos que el Libertador pasó por Tutazá. Seguramente allá encontró a los Padres Agustinos quienes eran los evangelizadores del pueblo y ellos lo invitaron a venerar la imagen del Rosario. Bolívar admiró a la Virgen y al niño que presiden el altar y hasta debió de rezar un Ave María para subsanar la blasfemia del terremoto de Caracas. También le contaron los portentosos milagros atribuidos a la Madre de Dios. Al salir del templo admiró cortésmente la plaza llena de vasijas y otros enseres de barro que importunaban el paso de los caballos. El Libertador quedó tan impactado de la Imagen que se acordó de la Virgen, pero no se acordó del nombre de la población que la veneraba.
En la actualidad podemos ver ejércitos que luchan contra otros o contra guerrillas. Son dotados de grandes y sofisticados armamentos. Además son ayudados por helicópteros y sistemas de comunicación que ayudan a saber donde y en que condiciones se encuentras los adversarios. Lamento mucho que esa no fue la realidad del ejército libertador y por supuesto no está en la experiencia de Pio Morantes ni de Pedro Pascasio Martínez. Leyendo la historia podemos ver que el armamento de la época eran rifles, espadas, flechas y otras pocas cosas más.
Ellos eran no solamente desprotegidos de armamento, sino que también eran soldados mal alimentados y mal vestidos. Seguramente no contaban con un uniforme que los distinguía.
Desde pequeños nos han enseñado cómo los soldados del ejército libertador llegaron desmontados, desarrapados y desnutridos y cómo el cura de Socha inventó una solemne fiesta a la que los campesinos debían llevar sus mejores prendas, y en la Iglesia a puerta cerrada, los fue despojando de sus ruanas y pantalones y algunas otras prendas de vestir para arropar aquellos soldados hasta el punto que muchos de ellos pelearon en el Pantano de Vargas con camisas de randas y cinticas y que hoy indica espíritu de lucha juvenil.
Bolívar y Santander dejaron Socha y continuaron entre combates y encuentros por otros pueblos y campos en busca de hombres y caballos, víveres y ropas y así llegaron al rico valle de Cerinza y el 18 de julio arribaron a Tutasá.
Es oportuno recordar que Bolívar dio libertad a 6 naciones: Colombia, Venezuela, Ecuador, Perú, Bolivia e Panamá.

De Pio Morantes no podemos hablar más detalladamente sobre su vida antes y después de conformar el ejército libertador, porque desafortunadamente no contamos con mayores detalles históricos sobre su vida.
Es por demás singular que en los minuciosos y extensos relatos de la campaña libertadora y ahora cuando se exploran todos los detalles de los combates, movimientos de tropas, rutas y cada uno de los pasos de Bolivar, se haya tenido por desapercibido un hecho patriótico - religioso que tiene orgullosa la hermosa población boyacense de Tutazá.


Pedro Pascasio Martínez: nació en el valle de Cerinza, en un rancho de vara en tierra. Conoce a Bolívar. Quiere ser soldado, marchar en escuadra con el pecho derecho y la cabeza en alto. Pero estaba muy pequeño. Sin embargo cuando las tropas de Bolívar abandonan Cerinza, tienen un soldado más en sus filas.
Se le distingue de los otros soldados porque lleva un sombrero de tapia pisada y el trapo de un poncho que le sirve de uniforme.
Pedro Pascasio recibe la misión de cuidar el caballo de Bolívar. Es un potro fuerte y altanero que tasca el freno con rabia. Seguramente ese caballo era el mismo que en la población de Santa Rosa de Viterbo le había regalado la generosa señora Casilda Zafra.
En el Puente de Boyacá, cercado de fuegos y lanzas se derrumba el ejército de Barreiro. Los vencidos rinden armas y pendones. Los vencedores se abrazan y vivan la libertad.
Pedro Pascasio se da cuenta que entre las piedras y matorrales del alrededor hay un militar mejor vestido que los otros. Le suelta varios golpes de lanza que paran en la coraza, pero cuando el militar siente que la puya le roza la garganta, le ofrece la faja de onzas de oro, y le dice: “Yo soy el general Barreiro, toma y suéltame”. El joven soldado le respondió con ánimo decidido: “Siga adelante, sino lo arreo”. Luego lleva el prisionero y lo presenta ante su general, el Libertador Simón Bolívar.




Alexander Ravelo V.

pchandersito@yahoo.com.co
     
     
   
imagen